Transformación de una antigua granja en un cortijo en el campo cordobés
Diseñado junto a Toñi Pérez Cabrera, este proyecto de reforma integral convierte una granja de cerdos con historia y cariño familiar en un cortijo actual y acogedor, en perfecta armonía con su entorno rural en la Sierra de Córdoba.
La intervención preserva la esencia de la arquitectura tradicional andaluza, utilizando materiales como el barro y tonos claros que reflejan la calidez y sencillez del campo. Destacan detalles únicos, como las carpinterías en verde, que aportan un toque de carácter y frescura.
La disposición de los espacios dentro de la gran nave existente se ha concebido para aprovechar las vistas panorámicas del paisaje, conectando el interior y el exterior mediante porches y áreas ajardinadas que invitan a una vida tranquila y en armonía con la naturaleza. En el diseño interior se ha buscado reflejar la autenticidad y la forma de vida de quienes habitan la casa, combinando piezas familiares con otras de mercados de antigüedades y colaboraciones con artesanos locales que aportan carácter y singularidad a cada espacio.
Este proyecto es una reinterpretación de la vida en el campo, adaptada a las necesidades, la forma de habitar y la relación con su entorno rural, combinando tradición, calidez y funcionalidad en un entorno único.













